Me hablas de amor con la misma ligereza con la que caminan tus piernas cuando te acercas a mi.
Dices que me extrañas y mi ingenuidad cae en cada una de tus palabras,
yo con tanta soledad, tú con un millón de mentiras en la boca,
somos la pareja perfecta.
Al principio de la historia nos lo contamos todo,
los triunfos que nos enorgullecen, las penas más tristes,
te conocí, dejé que me conocieras,
abrí mi corazón en una noche, y tu abriste la puerta de tu curiosidad.
Confesaste que te encariñas pronto, pensé en el dolor de la despedida,
dijiste que era fácil para ti desprenderte, imaginé cuánto me quieres a tu lado,
me contaste lo difícil que es para ti tener novia,
y respondí feliz la llamada después de tu tercera botella de vino,
con palabras atropelladas aceptaste que no toleras estar detrás de mis pasos,
te rehusabas a tenerme en tu cabeza más tiempo,
me hablaste de la dureza de tu corazón,
y yo te llené los bolsillos de amor.
Jugamos.
Jugamos a que me quieres y yo no estoy,
a que me ignoras y yo te escribo cartas de amor,
jugamos al yo puedo más, y en el fondo nos encanta rendirnos.
Cantamos.
Cantamos la misma canción triste,
luchamos contra la historia de amor,
contra la vida que nos junta,
queremos alejarnos.
Pero es en vano.
Mentimos.
Nos decimos que serán dos semanas,
que nos querremos hasta que yo abandone tu ciudad,
hasta que tu mascota se empiece a acercar,
hasta que quieras invitarme a cocinar.
Amamos.
La piel, las palabras, lo que llega después del sexo,
después del sudor, mientras esperamos, lo que controlamos,
lo que nos hace perder el control.
En el fondo, tal vez, nos amamos.
Amante de leer cualquier trocito de papel que caiga en mis manos. No soy blogger. Amo el blogging. Soy una contradicción y se me nota en Twitter. No deseo tu atención, pero si agradezco el tiempo que me dan los que me leen.
martes, 17 de marzo de 2020
miércoles, 11 de marzo de 2020
Caballerito
Hoy estoy dispuesta a desaparecer una vez más,
hoy he vuelto a ignorar lo que siento y dejarme llevar por lo que debería sentir.
Ayer, me deje envolver con los lazos de su pasión, con las mentiras de su boca, con esa dosis de caricias que me preguntan: ¿por qué te vistes? Si yo te quiero desnuda.
Ayer visité ese lugar que estoy segura albergó más pieles de las que puedo imaginar, ese lugar que usamos como refugio del mundo.
Mañana podría seguir encaprichada con su piel, pero no con su corazón, parecido al mío y eso asusta.
Mañana podría torcer mi brazo y contestar su: cómo vas bonita? Con la misma mentira de siempre: todo bien caballerito.
hoy he vuelto a ignorar lo que siento y dejarme llevar por lo que debería sentir.
Ayer, me deje envolver con los lazos de su pasión, con las mentiras de su boca, con esa dosis de caricias que me preguntan: ¿por qué te vistes? Si yo te quiero desnuda.
Ayer visité ese lugar que estoy segura albergó más pieles de las que puedo imaginar, ese lugar que usamos como refugio del mundo.
Mañana podría seguir encaprichada con su piel, pero no con su corazón, parecido al mío y eso asusta.
Mañana podría torcer mi brazo y contestar su: cómo vas bonita? Con la misma mentira de siempre: todo bien caballerito.
jueves, 5 de marzo de 2020
Perdón
Aún no decido cuando volveré a hablarte, las palabras en voz alta no son mi fuerte,
escribirte, esa es otra historia.
No te culpo por lo que siento, miento.
No te culpo por irte y no encargarte de llenar el vacío, miento.
Es solo que no quise hacerme cargo de las últimas 30 lunas llenas,
Es solo que me costó dormir interminables noches por ese silbido que resuena en mi corazón,
Será que los tragos amargos siempre fueron mis favoritos,
será que la idea de no ser de nadie siempre fue inspiración natural,
Debo confesar que algunas veces me sumerjo en el fondo de una copa de vino,
imagino tus cabellos rizados cerca de mi nariz,
deslizo la idea de fantasear que nos volvemos a ver y soy feliz,
si, se que nos volveremos a ver
si, aun conservo los nombres de nuestros hijos en mi cabeza,
si, aun no puedo controlar el aguita que nace de mis ojos al recordarte,
El orgullo se apodera de mi y quiero dejar de escribir.
Mantengo en pausa mi vida, espero.
No llega nada y yo debo seguir avanzando.
¿Hacia donde voy?
El camino te lo llevaste tu, mis sueños se fueron en tu maleta,
mi vida late lento, mi vida pesa toneladas, no puedo caminar ligera.
Algunos días busco culpables y apareces tu,
pero detrás de ti, a un costado, también estoy yo.
Lamento que mi amor no sea lo suficientemente grande como para desearte el bien,
perdon si mi amor es egoísta y no deseo que estés tranquilo,
perdón si mis sentimientos te alcanzan y se meten en tus sueños,
perdón por las veces que te sientes culpable al ser feliz sin mi.
Intento hacer lo mismo... Perdón.
escribirte, esa es otra historia.
No te culpo por lo que siento, miento.
No te culpo por irte y no encargarte de llenar el vacío, miento.
Es solo que no quise hacerme cargo de las últimas 30 lunas llenas,
Es solo que me costó dormir interminables noches por ese silbido que resuena en mi corazón,
Será que los tragos amargos siempre fueron mis favoritos,
será que la idea de no ser de nadie siempre fue inspiración natural,
Debo confesar que algunas veces me sumerjo en el fondo de una copa de vino,
imagino tus cabellos rizados cerca de mi nariz,
deslizo la idea de fantasear que nos volvemos a ver y soy feliz,
si, se que nos volveremos a ver
si, aun conservo los nombres de nuestros hijos en mi cabeza,
si, aun no puedo controlar el aguita que nace de mis ojos al recordarte,
El orgullo se apodera de mi y quiero dejar de escribir.
Mantengo en pausa mi vida, espero.
No llega nada y yo debo seguir avanzando.
¿Hacia donde voy?
El camino te lo llevaste tu, mis sueños se fueron en tu maleta,
mi vida late lento, mi vida pesa toneladas, no puedo caminar ligera.
Algunos días busco culpables y apareces tu,
pero detrás de ti, a un costado, también estoy yo.
Lamento que mi amor no sea lo suficientemente grande como para desearte el bien,
perdon si mi amor es egoísta y no deseo que estés tranquilo,
perdón si mis sentimientos te alcanzan y se meten en tus sueños,
perdón por las veces que te sientes culpable al ser feliz sin mi.
Intento hacer lo mismo... Perdón.
Tampoco
Despertar y extrañar.
Despertarme y sentir ese vacío en el cuerpo,
¿será que mi alma me abandonó?
Vacío que también me acompaña por las noches, antes de dormir,
Se pone al filo de mi enorme cama,
Me mira de reojo asegurándome que esta noche tampoco será
Despertarme y sentir ese vacío en el cuerpo,
¿será que mi alma me abandonó?
Vacío que también me acompaña por las noches, antes de dormir,
Se pone al filo de mi enorme cama,
Me mira de reojo asegurándome que esta noche tampoco será
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)