Sus negras alas llegaban al piso,
se arrastraban por las baldosas viejas en cada paso que daba,
en cada camino que recorría, en cada lugar que visitaba.
Observaba en silencio la enorme armadura que llevaba,
me perdía en los detalles dibujados en su pecho,
me recordaban la primera historia que él me contó.
Dejo que me hable.
Endulza mi alma con palabras gastadas,
no he intentado explicarle que no soy su amor,
sin necesidad de callarlo, sigo escuchando.
Se parece a mi.
Rozo su curiosidad con historias a medias,
empieza a sentirse cómodo, decide quitarse el antifaz,
nos vemos frente a frente.
Escoge con cuidado cada palabra que me dice,
mide mi sonrisa, pregunta si estoy bien, si estoy.
Soy un reto para su ego,
un premio para su juego,
indomable para su lastimado corazón.
Se parece a mi.
Mis ojos lo siguen cuando se aleja de la habitación,
me trae contento una copa de vino,
ya conoce mi favorito.
Comparto mi piel con sus sábanas,
mi sudor con sus ganas,
mi respiración con sus sentidos.
Alboroto su mente, sin permiso,
atrevida, sinvergüenza, con derecho.
Su comodidad me invita a vernos la semana que viene,
pregunta sin reparo: ¿nos vemos otra vez?
Asiento con la cabeza, le digo que puede ser.
En mi mente retumba una solo idea.
¡Demonios! Se parece a mi.
Amante de leer cualquier trocito de papel que caiga en mis manos. No soy blogger. Amo el blogging. Soy una contradicción y se me nota en Twitter. No deseo tu atención, pero si agradezco el tiempo que me dan los que me leen.
sábado, 18 de abril de 2020
domingo, 5 de abril de 2020
Se te nota
Busco la raíz de tu sufrimiento.
¿En qué momento te dañaron tanto como para creer que haciendo infeliz al resto podrías recuperar un poquito de la felicidad que te robaron?
¿Quiénes son los culpables?
¿En qué momento tu egoísmo pudo más que el gran amor que sentías en tu corazón?
¿Quién fue la causa de tanto dolor en tu alma?
Se te nota querida.
Se nota.
Se nota las grietas, las lágrimas contenidas, las veces que apagaron tu voz, los rechazos que recibió tu corazón.
Se nota cuando te escondes porque te sientes débil, vulnerable, herida.
Se nota cuando huyes de los ojos de compasión.
Se nota cuando lastimas después de lanzar una palabra no digerida.
Cuando intentas victimizar la situación recurriendo a tu pasado cansado.
Se nota tu dolor.
Se te nota.
Intentas contar tu historia, pero eres dura.
Intentas convivir con el sufrimiento y no soltarlo te asfixia.
Intentas que el mundo aprenda de ti, pero ¿cómo se podría?
No soy quién para juzgarte, no en voz alta.
Sólo escucho y observo como lastimas, como me lastimas.
Pero déjame decirte algo querida: Se te nota.
¿En qué momento te dañaron tanto como para creer que haciendo infeliz al resto podrías recuperar un poquito de la felicidad que te robaron?
¿Quiénes son los culpables?
¿En qué momento tu egoísmo pudo más que el gran amor que sentías en tu corazón?
¿Quién fue la causa de tanto dolor en tu alma?
Se te nota querida.
Se nota.
Se nota las grietas, las lágrimas contenidas, las veces que apagaron tu voz, los rechazos que recibió tu corazón.
Se nota cuando te escondes porque te sientes débil, vulnerable, herida.
Se nota cuando huyes de los ojos de compasión.
Se nota cuando lastimas después de lanzar una palabra no digerida.
Cuando intentas victimizar la situación recurriendo a tu pasado cansado.
Se nota tu dolor.
Se te nota.
Intentas contar tu historia, pero eres dura.
Intentas convivir con el sufrimiento y no soltarlo te asfixia.
Intentas que el mundo aprenda de ti, pero ¿cómo se podría?
No soy quién para juzgarte, no en voz alta.
Sólo escucho y observo como lastimas, como me lastimas.
Pero déjame decirte algo querida: Se te nota.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)